Rasgueo de cuerdas, en una noche que no fue anoche; que creo que fue mucho antes de verte cercar a tu guitarra color caramelo; de fondo, también sonaban Gilmour y Waters, como si en figuraciones psicodélicas, hubiera vaticinado ese mismo espectáculo.
Personajes de antiguas castas te secundaban en aquel acto sonante, que tantas veces he atendido, con una felicidad rara y auténtica.
Todos son distintos, sus ojos, sus manos, sus perfectos sonidos y sin embargo; tan iguales ante mis oídos, que todavía extasiados, no comprenden el principio matemático que los rige, como si de otra cosa se trataran los tiempos que representan las figuras, como si de un antiguo código se tratasen aquellos símbolos en clave que gestan esa experimentación sónica, que una y otra vez interpretás.
Yo solo sé escuchar. Acá sentada, mientras miro, que vos nuevamente cambias de guitarra.
Hay algo que fluye… y no solo es música.
EXCELENTE esa banda del viernes, tengo el honor de haber sido testigo, y sí, con esa energía ciertamente lo que fluye es mucho mas que música!
ResponderEliminarMuak
Estoy sin palabras.. no se que decir. Muchas gracias a las 2 por ir y por estas palabras. Están mas que invitadas la próxima vez. saludos!!
ResponderEliminarEl de la guitarra color caramelo