jueves, 22 de julio de 2010

Impresiones


Atardecer frente al Nilo, de un día cualquiera. En un año en el que todavía soy joven.
Se mueve incesante. Arrastra a las falucas y a las palmeras en el horizonte.
Me arrastra a mí, que todavía no quiero volver. Extasiada de Luxor. Embriagada de El Cairo, en el auto de Ahmed, rumbo a Giza.
La mayoría me sonríe con pocos dientes, con muchas arrugas y con ojos de profundo negro. De profundo verde. El Mar Rojo les ha teñido la piel Nubia.
La grandeza faraónica se perdió en el tiempo… y vive para siempre en la arena del desierto.

2 comentarios:

  1. Bueee me habia inspirado... pero el blog me cerro jajaja

    Decia, sueño noche y dia, con poder admirar esa belleza en persona... algun dia espero que ese anhelo se haga realidad....

    I Love U Egipto...

    ResponderEliminar
  2. Tenes que ir Mariano!!! Es increíble... Yo volvería mil veces...

    ResponderEliminar