En realidad es un momento. Una sutileza matizada en lo cotidiano de cada día.
Un mensaje inesperado. Esa canción que entono de memoria y jamás olvido.
Tu voz tranquila en todos mis rincones. Y como un instante sucede al otro y se repiten en ciclos infinitos. Mientras quizás, afuera llueve.
Y mi espíritu libre, lo siente…
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