jueves, 22 de julio de 2010

Medio Interno

Baldomero le ha escrito un soneto a “Tus vísceras”, y desde entonces me ha robado toda inspiración.
Podría escribir sin embargo, sobre tu medio externo y sería todo más fácil, ya que allí te encuentro todos los días. Pero no es la mitad que me intriga. Es la que todos ven. Y yo no soy todos. Yo soy yo. Ya sabes.
Como parte de mi experimento, exploraría por lo recóndito de tu sistema límbico, en busca de tus emociones reprimidas. Descifraría tu ADN como un acertijo o instilaría mi tinta para perfundir en tus arterias y recuperarla, para traducir luego los secretos que te ocupan.
Y no me conformaría con una radiografía de tu esqueleto. Había pensado mas bien, en una disección minuciosa de tus fibras miocárdicas… pero que picardía dejarte sin latidos, justo a vos.
Entonces, sublimando mis intrigas, decido cultivar la paciencia que me hace falta, y dejar que te reveles por vos mismo, como quien sin querer, lo hace… descubriéndose; para mi.

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