miércoles, 14 de julio de 2010

Crónicas terrestres

Porque necesariamente (pero no en forma exclusiva) lo extraterrestre implica lo intraterrestre. Y otros lugares que medio distan entre la tierra y el espacio.
Ella decidió desprenderse de alas y escamas, y comenzar a echar raíces.
En actos autómatas y deliberados de toda razón, releyó las palabras que le había escrito y mientras recopilaba entre todas las imágenes archivadas en su retina… lo descubrió… manso y brillante. Único en su especie. De colores vivos y energética presencia. No entendía como no había reparado en él. Y menos aún, como existía en ese cielo tan lejos. Pero no se juzgó y aceptó que lo insólito de los hechos respondían a un plan supremo, al cual todavía desconocía. Y no sintió ansiedad como antaño. Dejo fluír su alma como el antiguo río en el cual moraba, lo hacía hacia el mar. Y por primera vez fue felíz, sintiéndose esencia de la tierra misma: casi terrenal…

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