Drexler sugirió un mundo abisal en su cuarto. Desde entonces me he dedicado a pensar donde existe el mío.
Y la cuestión es, que siempre lo supe (bajo mis sábanas, esas de florcitas azules) y vos y yo somos los dos escafandristas.
Limitados por el océano de tamaño Queen, me contabas sutilezas de otros mundos para los cuales todavía no tengo oxígeno y para los cuales mis plastiquísimas branquias no pueden o no quieren mutar. Pero te adentraste en la profundidad conmigo; e hicimos snorkel en la superficie, mientras yo te contaba del Mar Rojo y sus playas de piedra…y vos siempre flotabas hacia mí. Porque no había pieles mas brillantes en esas oscuridades y fuimos referentes el uno del otro.
Hay aguas en las que ya no quiero sumergirme y hay otras en las que habitaré por siempre. Como una caracola tornasolada.
te puedo aplaudir? este post es sencillamente para antología mujer!
ResponderEliminarmuak
Jajaja... Violette... Gracias amiga. Yo no paro de reir con los tuyos. Ya sos conocida en mi ambiente, jajaja.
ResponderEliminarCuantas rosas nos tiramos!!!!
Besote!!!!!!!