Lo peor de todo es que el llorón después vuelve. Arrepentido. No falla, casi nunca. Siempre en un momento bien inoportuno. Como para volver a cagarte de nuevo. Nunca con un planteo claro. Usan metáforas y analogías estúpidas e infantiles. Creen que son románticos y sensibles. Ingenuos, solo son llorones.
Se cansaron de llorar por su ex y ahora si… ¡¡¡Ahora lloran por vos!!! Ahora de repente, te convertiste en la nueva Cruela Devil de sus vidas, la que no les dió otra oportunidad. (¡pero que mina insensible!)
Como si se tratara de una partida de Ludo Matic, ellos quieren “intentarlo de nuevo”. “¿¿Que vos nunca te equivocaste??” Si querido ¡¡¡mil veces!!! Pero no soy llorona… ¡¡¡¡eso nos diferencia!!!! No me paso la vida recolectando miserias y tristezas y las ando desparramando dando lástima por ahí…
Que satisfacción mandar a volar a un llorón. Que disfrute. Aunque perpetuemos la cadena de lágrimas. Poner en evidencia que son unos cagones y que perdieron como en la guerra, es un total y verdadero goce. Aunque te quedes again… sola (como nunca deberías haber dejado de estar ¡¡¡porque estabas bárbaro!!! ¿¿¿¿quién te manda????), la conclusión maravillosa y reveladora a la que llegas es:
“Más vale sola, que acompañada por un llorón”
(Si si, aunque el llorón se parta en mil pedazos y sea un dios sexual… ¡¡¡no se dejen engañar chicas!!!)
Si vuelven.. vuelven llorando.
ResponderEliminarPatetico!
Solo quiere sexo, sabelo jajajajajaja
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