martes, 15 de junio de 2010

Distracción

“Camino por el mundo en estado de maravilla”, escribió Oscar W. y lo amé para siempre… Quizás por identificación con ese hombre victoriano que padecía como yo de raptos mentales astronaúticos y estadías en la burbuja. Quizás por su descripción sintáctica de mis estuporosos estados mientras camino.
Piso todos los días la misma baldosa floja, que flota en el agua, que el portero de ese edificio se encarga de llenar cada mañana, esperándome, lo sé. No me importa que mi disfraz blanco se tiña con pintitas de barro. Además no puedo interrumpir mis pensamientos. Y cuando digo no puedo, créanme, no puedo; no es que no quiera. Me abstraen y me atrapan y es en vano luchar o resistirse a ellos.
Las personas mueven sus bocas, gesticulan elocuentes. Yo las miro y sé que hablan, pero no sé que dicen.
Eso si, parece que a los estímulos visuales todavía respondo; los hombres hermosos me incitan a girar la articulación cervical y a secretar a mis glándulas. Y aún no he cruzado ningún semáforo en rojo (aunque creo que es cuestión de tiempo el no hacerlo).
A veces son momentos fugaces, un zig-zag mental. A veces son días enteros. Y casi siempre me siento felíz. Y casi siempre se me nota en la cara.
Uno de estos días me afanan…

4 comentarios:

  1. Por que no habia un libro de Waaaaiiiild en casa jajaja todo seria mas facil (?). Tuve q encontrar uno de H.P Lovecraft que profesa "La satifaccion de un momento es la ruina del siguiente" jajajaja ... chiste chiste...

    Creo que o sos muy careta, o siempre estas buena onda jajajaja... eso es bueno no??

    Sos buena onda, se nota!

    Saludos!

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